Una obra maestra del Medio Oeste: el álbum que debió haber sido. Now-Again presenta a The Hamilton Movement con temas inéditos y un extenso libreto.
Sería difícil encontrar una canción que posea el ímpetu, la intensidad emocional y la energía cruda de
«She’s Gone», la oda al desamor convertida en himno por The Hamilton Movement. Publicada como
cara B del sencillo de 1976 de la banda «We’re Gonna Party» y distribuida en Indianápolis y sus
alrededores, no hay pruebas de que la canción atrajera una atención significativa en su momento;
sin embargo, a lo largo de los últimos cincuenta años ha cosechado un grupo de devotos seguidores
en todo el mundo. Pero, aunque el interés por la música del grupo sigue vigente, ha trascendido poca
información sobre la historia de The Hamilton Movement y, hasta ahora, no ha habido reediciones
oficiales de su obra. Esta colección presenta la discografía de la banda junto con música inédita
descubierta en cintas originales; es el álbum de soul de Indianápolis que debió haber sido.
Las claves del misterio de The Hamilton Movement se encuentran en el centro de Indiana —en un
suburbio rural de Indianápolis, entre bosques y campos de maíz—, donde el promotor Dick Melvin
ha residido durante las últimas décadas. Melvin ejerció como mánager del grupo a lo largo de toda
su trayectoria, pero su implicación fue mucho más allá de las funciones habituales de gestión.
Coescribió y coarregló la música de la banda, además de producir y publicar sus grabaciones a
través de su propio sello, Look Out. Dick es también el archivista de la banda; su casa está repleta
de cajas con sesiones de demostración, grabaciones de conciertos, contratos, carteles y fotos
promocionales que documentan su trabajo con The Hamilton Movement. Confió su archivo al
cuidado de Now-Again, sello que ha elaborado este álbum bajo su supervisión. La historia de Dick
y la de su banda se presentan en un extenso libreto de gran formato, que incluye fotografías y
material efímero de Dick rara vez vistos, así como textos de Egon (de Now-Again) y de la historiadora
de Naptown, Kylie Long.

