Considerado una de las exploraciones más singulares de Cal Tjader dentro de la estética del «jazz exótico» de principios de los años sesenta, este álbum combina su fluida interpretación del vibráfono y sus bases de jazz latino con melodías, arreglos y sonoridades inspirados en Japón y el este de Asia. Con un conjunto refinado —que incluye piano, órgano, flauta, percusión, bajo y batería—, el disco resulta sumamente atmosférico y accesible, destacando por sus sofisticados arreglos y su concepto inusual. Se trata de la primera reedición en vinilo desde su lanzamiento original en 1964.
