Esta pieza de 59 minutos fue concebida como parte de un entorno integral para la exposición Deus Ex Machina. El proyecto, en su conjunto, busca definir y articular las manifestaciones emocionales, culturales y estéticas de la incómoda relación del hombre con la tecnología. La música toma la forma de una banda sonora cinematográfica, con diálogos y acciones estilizadas. Durante los 59 minutos, cuatro capas básicas se repiten en diversas configuraciones. El efecto es proporcionar una plantilla narrativa en la que las piezas expuestas pueden convertirse en protagonistas, situadas en escenarios hipotéticos que ilustran las polémicas de Deus Ex Machina y la transmisión de información.

