MONCHO Y SU BANDA

Que Bellas Son

LP

EL PALMAS MUSIC

Nº Cat.: ELPALMASLP023

SOUTH-AMERICA / CARIBBEAN

24,00 

- +
- +

Cuando se trata de joyas de salsa dura difíciles de encontrar, los discos venezolanos, se llevan el premio.
Moncho y su Banda esconde una historia de amor por la salsa y una oportunidad que Ramón Urbina (Moncho) y su agrupación no dejaron pasar sorteando toda clase de obstáculos, Qué bellas son vio la luz, enriqueciendo el sonido venezolano de la salsa, directo, crudo, popular y sabroso, con un color único, reminiscente de la naturaleza caribeña, festiva, tropical que ya Urbina había pulido y en sus anteriores agrupaciones.

 

Desde jóven Urbina manifestó un cariño inagotable por la música, siempre fiel a su pueblo, aún podemos encontrarlo allí, en Charallave, allí vio los conciertos que cambiaron su vida y también aprendió instrumentos de viento, de cuerda, de percusión y piano, todo con el objetivo de llevar a cabo su propio proyecto salsero.
Gran esfuerzo requiere formar una orquesta, y los músicos temperamentales, a veces, volátiles, por lo que no siempre los integrantes sobreviven al tiempo. Pero el anhelo de su líder era mayor, hizo y rehizo más de una vez con el compromiso con el sabor salsero y el llamado de la música. Acostumbrado a los sextetos y su particular sonido hizo que la entrada de los trombones a la música latina fuera un terremoto que todo lo cambiaría en su sonido: el camino del sonido de Moncho estaba claro en el horizonte y con su matiz templado, agradable, melodioso, local, ameno y cercano.

 

“Que Dios me ayude, así tenga que pagar, yo grabo mi disco”. Moncho y su Banda ya tocaban por todo el país y esto los curtió y perfeccionó su sonido, por lo que solo faltaba grabarlo para cumplir el sueño, pero ya habían comenzado los tiempos de la payola que tanto afectó a los músicos por convicción, talento e ilusión y los sellos discográficos se pensaban dos veces el lanzamiento de cualquier disco si no había detrás un brazofinanciero, la música quedaba en segundo plano. A pesar de todo llegó el día, y el estudio fue una fiesta. Como en sus presentaciones en vivo, el mismo sentimiento de querer bailar toda la noche, de compartir con amigos y familia se hicieron presente. Los ejecutivos quedaron conmovidos por tan sinceras canciones, música y letras, muchas destellando honesto amor por los mismos elementos, valores y hasta maneras de ver la vida con humor con las que cualquier venezolano o latinoamericano podría sentirse identificado, consiguiendo, deesta forma, tocar la fibra de una obra universal. Así lograron grabar 4 salsas, 1 bolero, 1 merengue, 2 cumbias y 2 chucuchucu. Todos los integrantes: piano, bajo, congas, bongó, timbal, 3 trombones, 2 cantantes grabaron sin descanso en los estudios que les habían cedido. Tanto ahínco habían pueso que hasta olvidaron la hora de comer, llenos de ilusión por el trabajo, por lo que decidieron hacer una pausa. En eso, Eduardo Fernandez, uno de los cantantes, no se pudo contener y gritó “a mí me traes una botella de anís” y, así fue. Todo este ánimo de celebración popular y alegría lo transmitieron y plasmaron, de alguna forma, com una victoria de la perseverancia.
Y el resto es historia para Moncho y su Banda, una gira exitosa llena de anécdotas inolvidables y emocionantes, radiodifusion y orgullo para su pueblo que dejaron un legado en la música venezolana. Moncho merece, en este sentido, un puesto prominente en la cuenca del Caribe. El Palmas Music ha logrado darle una nueva vida a este disco imposible de conseguir que soprende en su actualidad y sabrosura actóctona venezolana.